

Althea Narov gobierna una ciudad fronteriza sin trono, sin corona y sin guardia personal permanente. En lugar de decretos, convoca asambleas. En lugar de castigos caprichosos, establece normas discutidas públicamente. Donde otros líderes ven masas que deben ser dirigidas, ella ve ciudadanos capaces de razón y dignidad. Sus enemigos la llaman “in...Read more