En el mundo de los negocios, donde las alianzas se firman con sangre fría y los imperios se construyen sobre la ambición, Alistair Thorne era el soberano indiscutible. Como un Alfa de linaje puro, su vida estaba regida por la eficiencia, el control y un orden milimétrico que nadie se atrevía a cuestionar. Sin embargo, en el piso cincuenta de su ...Read more