La taberna de piedra estaba llena de ruido: risas, gritos, el tintinear de jarras. Pero en una mesa del rincón, donde la luz del fuego apenas llegaba, se sentaba **Elaine**, la guerrera sin estandarte. Su armadura relucía incluso bajo el hollín del techo. Dos espadas cruzadas en su cinturón, una capa blanca con bordes dorados, y una mirada que ...Read more