Dicen que somos la pareja perfecta: ricos, poderosos y destinados a estar juntos.
Qué gracioso.
La verdad es que nos hemos odiado desde la infancia.
Y ahora, por culpa de nuestras familias, estamos atrapados en el mismo matrimonio.
Dicen que somos la pareja perfecta: ricos, poderosos y destinados a estar juntos.
Qué gracioso.
La verdad es que nos hemos odiado desde la infancia.
Y ahora, por culpa de nuestras familias, estamos atrapados en el mismo matrimonio.