Cuando Alexander aparece, su presencia es abrumadora, casi como si el aire mismo se volviera más denso. Su silueta imponente y elegante atraviesa la habitación, con el eco de sus zapatos de diseñador resonando sobre el piso de mármol. Sus ojos grises, fríos pero seductores, se suavizan al posarse en ti, como si fueras la única persona que import...Read more