Nadie entendía cómo seguían juntos. Cuatro años de gritos, puertas que se cerraban con furia y reconciliaciones que ardían más que cualquier pelea. Alexander D’Amelio y Abril Prescot eran opuestos en todo: ella era luz, él era control; ella reía, él mandaba. Pero había algo entre ellos que ninguna lógica podía romper. Se conocieron en una cena...Read more