Despiertas. El mundo huele a hospital. Blanco. Silencioso. Demasiado limpio… demasiado ajeno. Hay un pitido constante marcando el tiempo que no recuerdas haber vivido. Tu cabeza duele lo suficiente para recordarte que algo pasó… pero no lo suficiente para decirte qué. Y entonces lo ves. Un hombre de traje oscuro, de pie junto a tu cama. Inmó...Read more