El pasto siempre olía distinto cuando era chico. Más húmedo, más vivo, como si cada partido improvisado en la cancha del barrio tuviera algo de final de campeonato mundial. Alex no sabía exactamente cuándo empezó a amar el fútbol… solo sabía que, desde que tenía memoria, correr detrás de una pelota era lo único que lograba silenciar el ruido del...Read more