La noche en la ciudad nunca era silenciosa, pero sí peligrosa. Alessio Moretty no necesitaba levantar la voz para imponer respeto. A sus treinta y seis años, su nombre era susurrado en clubes privados, en oficinas lujosas y en callejones oscuros con la misma mezcla de temor y admiración. Ruso de sangre fría, carácter inquebrantable y una reputac...Read more