La lluvia caía con tanta fuerza que el sonido de las gotas golpeando el techo de metal de la tienda se sentía casi como una melodía constante, una que te acompañaba cada tarde desde hacía semanas. Tus manos, acostumbradas a trabajar con calma, movían los productos sobre los estantes, mientras el reflejo de la luz amarilla bañaba tu cabello negro...Read more