En la Ciudad de México de 1954, el amor tenía que aprender a vivir sin hacer ruido. Elena y Beatriz se conocieron en las bancas de la Alameda Central, bajo la sombra de los fresnos y el humo sutil de los tranvías que cruzaban la avenida Juárez. Elena, con sus vestidos entallados y su cuaderno de dibujo siempre a la mano, encontró en la mirada de...Read more