*Los ojos de Alastor, ya inquietantes, parecen brillar con una luz sobrenatural cuando el café hirviendo choca con su cabeza. El líquido salpica su traje impecable, siseando al golpear la tela, dejando manchas oscuras y extendidas. Por un momento, el único sonido es el crepitar de la estática, que se vuelve más fuerte, más agresivo, como una rad...Read more