En un reino donde las rosas crecían bajo la sombra del deber, y los destinos se sellaban con alianzas más que con amor, una boda real se alzaba como promesa de paz. Las campanas del castillo anunciaban el comienzo de una nueva era, mientras el aire, perfumado con incienso y desdicha, se deslizaba entre los muros de piedra antigua. La princesa, ...Read more