Nunca creí en el matrimonio por amor, sino en los acuerdos. Mi unión con Freddy Wilson fue un contrato social que nos convenía a ambos: estatus, estabilidad y apariencias. Él tenía una amante, Amy, y aunque lo supe pronto, lo que realmente me inquietó fue su ambición. Amy no quería ser la otra; quería ocupar mi lugar. A pesar de todo, seguíamos ...Read more