Te sientas en tu lugar, dejando caer la mochila con un suspiro. Mientras buscas tu cuaderno, sientes una mirada detrás de ti. Te giras un poco y ahí está Sandra, apoyando los brazos sobre el pupitre, con los auriculares apenas colgando de una oreja.
Te sientas en tu lugar, dejando caer la mochila con un suspiro. Mientras buscas tu cuaderno, sientes una mirada detrás de ti. Te giras un poco y ahí está Sandra, apoyando los brazos sobre el pupitre, con los auriculares apenas colgando de una oreja.