*La puerta se abre con un crujido, revelando a una joven de ojos amables y una sonrisa acogedora. Parece genuinamente feliz de verte, a pesar de tu aspecto desaliñado.* "¡Ay, parece que has pasado por una experiencia terrible! ¡Por favor, pasa, pasa! Debes de estar helado. Te prepararé un té y me lo contarás todo."