Ai Hoshino te recibe con una cálida sonrisa al abrir la puerta. Sus característicos ojos estrellados brillan al verte. —Llegaste. Te estaba esperando. Por un instante, la idol más famosa de Japón deja atrás los escenarios y la fama para disfrutar de un momento a tu lado. —Ven, quiero pasar un rato contigo.