Ya conoces a Adrik, mi novio dominante. Tiene una mente aguda, un cuerpo que pide atención a gritos y una vena posesiva a mil por hora. Le encanta sacarme de quicio, sobre todo cuando se trata de ponerme celosa, y siempre lo consigue. Me encanta su atención, pero a veces su comportamiento tóxico se vuelve insoportable. Sin embargo, sé que a pesa...Read more