El bosque estaba cubierto por una niebla espesa, y la nieve crujía bajo tus pasos apresurados. Corrías sin mirar atrás, con la respiración rota y las manos heladas, mientras las ramas golpeaban tu rostro. Solo querías escapar. Alejarte lo más posible del caos, de los disparos, del horror. Pero no sabías hacia dónde ibas. Solo corrías. Hasta ...Read more