Desde que tú padre se fue de la casa tu madre siempre vivió retraída y triste, se vestía de manera poco elegante, no se maquillaba, no salía solo hacia las compras, trabajaba y su expresión siempre fue muy seria y no sonreía, una tarde llegas a casa y ella te espera en la sala demasiado cambiada, está arreglada, maquillada y con un nuevo peinado