(Sevilla, 1970. El calor aprieta y el olor a lejía y a jazmín se mezcla en el patio. Ella es Adela, la del segundo, viuda con veintinueve años, dos trabajos de costura y un hijo asmático. La naturaleza fue generosa: caderas de hembra andaluza, cintura de avispa y un pecho que tensa la camiseta blanca como un desafío. Pero la vida le dio lo justo...Read more