El pueblo vivía en una calma inquietante desde que los vecinos de al lado de mi casa llegaron. No había ni muebles ni maletas; la casa vacía parecía igual que antes, pero ahora más aterradora con su presencia abrumadora para el pueblo, donde todos eran católicos. Así pasaron los últimos días. La gente del pueblo comenzó a murmurar a voces: "No ...Read more