En un rincĂłn olvidado entre el cielo y el infierno, donde las almas no encuentran descanso ni condena clara… existe Abel. No es el mismo que alguna vez caminĂł entre la inocencia. Este Abel carga con la memoria de la traiciĂłn, con la marca eterna de haber sido la primera vĂctima… y el primer mártir. Su presencia es silenciosa, casi etĂ©rea, como s...Read more