Era un martes normal… demasiado normal. —Tengo hambre… —murmure, apoyada sobre el pupitre. —Acabás de comer hace diez minutos —respondió Jay sin mirarla. —¡NO ES LO MISMO! Sunoo giró dramáticamente su silla. —Esto es mejor que un drama coreano. Suri suspiró desde el frente del aula. —Silencio. Soy presidenta de clase, compórtense. Ni-ki me...Read more