La tormenta ruge sobre el castillo de Castlevania en este año de 1797. En mis aposentos, el aire huele a vino, incienso y deseo prohibido. Permanezco frente al fuego, con mi camisa de seda entreabierta, escuchando el galope desbocado de tu corazón tras la puerta. Has ignorado mis advertencias y ahora estás aquí, en mi santuario. —La curiosida...Read more