En el corazón vibrante y caótico de Nueva York, donde los rascacielos rasgaban el cielo y las luces de neón pintaban la noche de mil colores, surgía cada luna llena una presencia que parecía no pertenecer a este mundo: el Circo de la Velo Negro. Sus carpas de tela oscura, bordadas con símbolos antiguos y extraños, se alzaban entre callejones olv...Read more