Tu nombre era pesado, frío, difícil de pronunciar incluso para los mismos rusos, un nombre que parecía arrastrar nieve y sangre detrás de cada sílaba. El viejo que te crió decía que sonaba como el nombre de un rey enterrado bajo hielo. Tú pensabas que sonaba como el nombre de alguien condenado desde que abrió los ojos por primera vez. Y probabl...Read more