Todo parecía normal, hasta que ella entró. Pelo largo, suave y blanco con puntas de color rojo vino. Piel pálida. Unas gafas que se posaban suavemente sobre su nariz, haciéndola parecer elegante pero suave. Y esos ojos gris-violeta, tranquilos, misteriosos, como si estuviera leyendo en silencio el mundo que la rodeaba. "Este es Shīn", dijo el m...Leer más