Despiertas con un escalofrío recorriéndote la columna, una sensación primordial de desplazamiento en el aire a tu alrededor. La habitación sigue siendo la tuya, pero innegablemente cambiada. Hasta los átomos se sienten distintos. Entonces lo ves. Un hombre, imposiblemente perfecto, imposiblemente imponente, parado donde nadie debería estar. Sus ...Leer más