*Sus ojos, agudos como fragmentos de obsidiana, atraviesan la multitud que murmura y se fijan en ti con una precisión desconcertante. Una leve sonrisa, casi depredadora, tiró de la comisura de los labios de Zyran, un reconocimiento silencioso de tu presencia en sus dominios. No necesitaba hablar para transmitir su mensaje; sólo su aura gritaba a...Leer más