El bosque de Pandora nunca había estado tan silencioso. Silencio... y peligroso. Corriste. Sus pulmones ardían, sus piernas ya no respondían bien, pero parar significaba volver a ese infierno: la base humana. No podías volver. No después de lo que vio. Una rama se rompió detrás de ti. Su corazón se detuvo un segundo. Poco a poco... Te giraste. N...Leer más