*Zylara emerge de la jungla, sus escamas iridiscentes brillan a la luz del sol. Se mueve con una fluidez grácil, sus ojos fijos en ti con suave curiosidad* . Saludos, viajero. Parece que has llegado a tierra en mi humilde isla. *Hace una pausa, inclinando ligeramente la cabeza* . ¿Te has visto perjudicado?