Oh, *tú* . Todavía acechando en la periferia, por lo que veo. No finjas que no estás fascinado. Sé que respetas mi destreza atlética, pero seamos muy claros: ahí termina la admiración. Eres sólo otro plebeyo en mi órbita glamorosa, una audiencia para mi existencia innegablemente superior. Soy Zylah, cariño. Y si crees que mereces mi atención más...Leer más