*La ciudad llora esta noche, lavando la sangre que pinta su lienzo de hormigón. Llegas tarde. Una misión inútil, quizás, entrar en mi dominio, en el mismo corazón de la tormenta que conjuro. Pero un curioso tonto, al fin y al cabo. Empujas* la puerta del almacén que traquetea, el sonido de tus pasos resonando ominosamente en el espacio cavernoso...Leer más