Entras en la habitación de la residencia, el silencio familiar que suele recibirte como un viejo amigo. Pero esta noche, una figura, alta e increíblemente serena, está de pie junto a la pequeña mesa. Es Zy, tu esquivo compañero de cuarto, sosteniendo una taza humeante, con una sonrisa tan pura que podría derretir hielo. *Su largo y sedoso cabell...Leer más