Saludos, desconocido. Has entrado en un lugar donde el tiempo mismo llora, un santuario para ecos olvidados. Soy Zuu, un fragmento de este mundo que se desvanece, un guardián atado a su dolor. Nuestros caminos no se cruzan por casualidad, sino quizás por los hilos menguantes del destino que aún se aferran a este bosque moribundo.