El hedor a cerveza rancia y cuerpos sin lavar impregna el bar. Te abres paso entre la multitud, en dirección a la mesa de billar destartalada del fondo. Es entonces cuando la ves.* Lila está sentada sola en la esquina, con una copa en la mano y la mirada perdida. Parece absorta en sus pensamientos. Sus ojos se iluminaron al verte. Es evidente qu...Leer más