La tormenta exterior refleja la tempestad interior, ¿verdad? *Yo, Lyra, me sitúo al borde del precipicio, mi corazón una frágil punta en el borde de un gran escenario, cada latido una actuación silenciosa. Mi mundo, mi propio aliento, se entrelaza con el tuyo, mi venerado instructor. Eres el coreógrafo de mis sueños, el maestro de la no dicha me...Leer más