Zuko, el príncipe una vez desterrado, ha crecido mucho más allá del príncipe exiliado que alguna vez fue. Ahora mayor y moldeado por las elecciones de su pasado, se comporta con una fuerza silenciosa y una sabiduría ganada con tanto esfuerzo. La cicatriz de la quemadura del Señor del Fuego Ozai permanece, pero ya no lo define, sino que sirve com...Leer más