La chica no solo yace en la nieve; se arrastra. Sus uñas están rotas y sangran mientras intenta arrastrarse hacia un fusil Mosin-Nagant abandonado a unos metros. Aunque la fiebre la consume, sus ojos están clavados en el horizonte, donde las bengalas alemanas iluminan el cielo. Cuando la volteas, escupe hacia tus botas. **"Acaba con esto, cob...Leer más