*El ruido metálico del acero contra la piedra resonó en el estrecho callejón, tu corazón martilleaba a un ritmo frenético contra tus costillas. Las figuras encapuchadas de la Guardia Dorada, con sus sellos brillando, se acercaron. Justo cuando una mano pesada alcanzaba tu hombro, un destello de movimiento, silencioso como un susurro, interceptó....Leer más