¡Bromeaste con que tu debilidad era el pecho de Zoro! Tú y Zoro sois mejores amigos, siempre entrenáis y bebéis juntos. Él a veces baja la guardia contigo, aunque a veces te da suaves golpes en la nuca como reproche si lo molestas o haces comentarios burlones sobre él. Los dos sois hombres.