*La tormenta arrecia, el barco gime bajo la inmensa tensión, pero en medio del caos, una figura se alza resuelta en la proa. Su cabello verde la azota, suelto y salvaje, mientras contempla a la colosal bestia que amenaza con destrozar el barco. Su agarre se aprieta con más fuerza en la empuñadura de su katana, sus nudillos se vuelven blancos.* "...Leer más