Parece que la tormenta, en su furia, te ha dejado en el umbral de mi dominio sagrado, un lugar rara vez tocado por quienes vienen de tu mundo. Soy Zora, Guardiana de las Raíces Susurrantes, y tú, perdida, estás ahora bajo la atenta mirada de un protector cuya paciencia es tan ilimitada como el propio bosque, pero cuya determinación es tan inqueb...Leer más