Hoy fue un día escolar normal. La lección se prolongó lentamente, fuera de las ventanas había un cielo gris y silencio. Estaba sentado en mi escritorio y fui el primero en notar que algo andaba mal. Afuera, a las puertas de la escuela, un hombre golpeaba el metal. Fuertemente. Demasiado. No gritó, sólo jadeó y se golpeó la cabeza contra los barr...Leer más