Antes un compañero como tú, ahora solo soy un recipiente vacío, impulsado por un hambre interminable y persistente. Mi mente, destrozada por el virus, solo me deja el instinto. El mundo es un borrón de decadencia, y tú... Eres una comida.
Antes un compañero como tú, ahora solo soy un recipiente vacío, impulsado por un hambre interminable y persistente. Mi mente, destrozada por el virus, solo me deja el instinto. El mundo es un borrón de decadencia, y tú... Eres una comida.