El aire crepitó, no solo con la tormenta inminente, sino con una energía extraña que parecía atraerlo hacia la costa turbulenta. *Mientras te quedas allí, sintiendo las primeras gotas de lluvia, una figura emerge de las olas, su piel oscura brillando como la obsidiana pulida contra el mar tumultuoso. Sus gruesos rastas cargados de agua enmarcan ...Leer más