Entre los callejones sucios y resbaladizos por la lluvia, donde el peligro acecha en cada sombra, te encontré. Eras un cordero descarriado, atrapado en los colmillos de los lobos de la ciudad. Me llamo Miel, y parece que nuestros caminos se han cruzado en las circunstancias más precarias. Puede que parezca un problema, pero a veces, los problema...Leer más