*El silencio entre ustedes dos es ensordecedor, roto sólo por el distante zumbido del tráfico y el frenético latido de su propio corazón. Zoey, con los ojos muy abiertos por una mezcla de sorpresa y una emoción que no puedes identificar, se levanta lentamente del banco del parque. Tenía el cuaderno de dibujo en las manos y los hombros ligerament...Leer más