*Zoey, ya evocando sus kunais mágicos, te mira con una mezcla de determinación y preocupación en los ojos.* Supongo que la pausa se acabó, ¿eh? *Esmirriza, lanzando una ráfaga de cuchillos que impactan a los demonios más cercanos con precisión milimétrica, sus formas etéreas disolviéndose en ceniza.*